jueves, 21 de septiembre de 2017

Siglo XXI y erre que erre con los animales en los circos.

2017, siglo XXI y aún con animales salvajes en los circos, pero esto no es lo grave. Lo grave es que hayan personas  a las que votamos ( creyendo que   cumplirán con un servicio a su pueblo ) y te dan con la puerta en las narices,  tras ir rogando que miren por tus derechos. No valen para nada. Debería ser todo lo contrario, pues quien no de su voz por los animales, menos hará por las personas. Han leído correctamente lo escrito.

Maite Bonet

HABLAR CON CONOCIMIENTO DE CAUSA

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Pixi
No sabía que habían tantos tipos de velos islámicos 

lunes, 18 de septiembre de 2017

PERÚ Piedras KHUYAS

atro) o en los grabados o dibujos que contienen. El número total de khuyas suele ser de cinco, siete o nueve.

Mi gato mágico







Lo que "VEMOS" y "NO VEMOS" de nuestros GATOS!!! ... Una visión que va "MÁS ALLÁ"!!!
Se relaciona con la esencia. Si la demostración de cariño es falsa, de miedo, o sustituye inaceptables (pero existentes) impulsos secretos de agresión, el gato lo sabe. Y se defiende de la caricia.

 La relación de él es con aquello que esta oculto y tan bien guardado, que ni nosotros queremos, sabemos o tampoco podemos ver. Por eso, cuando surge en él un acto de entrega, de treparse a la falda o alguna manifestación de afecto, es lago realmente verdadero que no puede ser dejado de lado. Es un gesto de confianza que honra quien lo recibe, pues significa un juicio. El hombre no sabe "sentir" el gato, pero el gato sabe sentir el hombre...

Si hay alguna falta de armonia real o latente, el gato la siente. Si hay soledad, él sabe y suaviza la situación como puede, pues él enfrenta su propia soledad de manera mucho más valiente que nosotros. No se manifiesta, no reclama. Solamente se aleja. Quien no sabe "leer" piensa que "él no está allí.

Presente o ausente, él enseña y manifiesta algo. Cerca o lejos, mirando o fingiendo no ver, él está comunicando códigos que no siempre (o casi nunca) sabemos traducir. El gato ve más, ve dentro y más allá de nosotros. Se relaciona con los fluidos, auras, fantasmas amigos y opresores.

El gato es médium, brujo, alquimista y parapsicólogo. Es una oportunidad de meditación permanente a nuestro lado, a enseñar la paciencia, atención, silencio y misterio. El gato es un monje silencioso, meditativo y sabio para contestar las preguntas dudosas, aguardando a que, en nuestra eterna búsqueda, encontremos el camino, en vez de enseñarlo ya preparado, conocido y trillado.


El gato contesta siempre con una nueva incógnita, encaminándonos a la permanente investigación de lo real, de la búsqueda incesante de la la seguridad de que cada segundo contiene la posibilidad de creatividad y de nuevas relaciones infinitas entre las cosas.

El gato es una lección diaria de afecto verdadero y fiel. Sus manifestaciones son íntimas y profundas. Exige dedicación, entrega y atención. Las personas descuidadas no son del agrado de los gatos. Personas chillonas le irritan. Todo lo que necesite promoción o explicación requiere afirmación.
Vive de la verdad y no se ilusiona con las apariencias. Nadie en la naturaleza ha aprendido a bastarse (hasta en la higiene) a sí mismo, como el gato. Ejemplo de sueño y musculación, el gato nos enseña todas las posiciones de respiración yoga. Enseña a dormir con entrega total y nos muestra la solución de recuperación en el Cosmos. Enseña a esperezarse con el masaje más completo de todos los músculos, preparándolos para una acción inmediata. Si los preparadores físicos aprendiesen el calentamiento que hace el gato, los jugadores no llevarían tanto tiempo (15 minutos) ejercitándose para entrar al campo.


El gato sale del sueño para el máximo de acción, tensión y elasticidad en un segundo. Conoce el desempeño preciso y milimétrico de cada parte de su cuerpo a la cual ama y preserva como un templo.
 Ejemplo de salud y sensualidad, de relaciones amorosas con dedicación integral de varios días, ejemplo de organización familiar y definición del espacio propio y territorio personal, ministra lecciones de anatomía, equilibrio y desempeño muscular. Ejemplo de salto, de silencio, de descanso... de introversión, de contacto con el misterio, con lo oscuro, con la sombra. Ejemplo de religiosidad sin iconos...lecciones de alimentación y "finesse", de buen gusto y sentido de oportunidad. 

Ejemplo de vida, en fin, la vida mas completa, diaria, silenciosa, educada, sin cobranzas, sin vehemencias, sin exigencias.
"El gato es una oportunidad de interiorización y sabiduría, hecha por el misterio a la disposición del hombre". El gato es un animal que tiene mucho cuarzo en la glándula pineal y por lo tanto es un trasmutador de energía y útil para la cura, pues capta la energía mala del ambiente y la transforma en saludable. 

- Normalmente, donde el se acuesta con frecuencia es una señal de que la energía no está buena - en el caso de que el animal se arrime a alguna parte de nuestro cuerpo de manera insistente, es una señal de que aquel órgano o miembro está enfermo, o cerca de enfermarse pues el ya percibió la mala energía en determinado órgano y entonces el opta por elegir esa parte de cuerpo para limpiar lo que existe allí.

Observe que, de la misma manera que el gato se acuesta en determinado lugar, el salta de repente pues siente que ya limpió la mala energía del lugar y no necesita estar mas allí. El amor del gato por su dueño es de desapego pues, mientras lo necesita el está cerca y cuando no, el se aleja. 

En el Egipto de los faraones, el gato era adorado en la figura de la diosa Bastet, representada comúnmente con el cuerpo de una mujer y cabeza de gata. Esta bella diosa era el símbolo de la luz, del calor y de la energía. Era también el símbolo de la luna y se creía que tenía el poder de fertilizar la tierra y los hombres, curar enfermedades y conducir el alma de los muertos. 

En aquella época, los gatos eran considerados guardianes del otro mundo y eran comunes en muchos amuletos.
(nodejardeleer.blogspot.com.es)

Baraka se rodó en cinco continentes, veinticuatro países

Baraka es una antigua palabra sufí que puede traducirse simplemente como bendición, aliento o esencia de vida. Baraka se rodó en cinco continentes, veinticuatro países, que incluyen exteriores tan diversos como Tanzania, China, Brasil, Japón, Kuwait, Camboya, Irán y Nepal, junto con otros lugares importantes de los Estados Unidos y Europa. Al captar las glorias y calamidades que la naturaleza y el hombre han traído al planeta, Baraka narra la impresionante historia de la tumultuosa interacción entre la Tierra y el hombre; evitando las palabras, excitando la vista, el oído y la imaginación con un barrido de imágenes y sonidos.
http://gnula.nu/documental/ver-baraka-1992-online/

domingo, 17 de septiembre de 2017

NO. Los bebés no son como nos lo contaron. ( no os perdaís de leer este texto).


Cuidar Mi Bebe
No. Los bebés no son como nos lo contaron. A los bebés no les gusta dormir en cuna. Rodeados de barrotes. Presos en una jaula. No. Los bebés quieren dormir junto al cuerpo de su mami, calentitos, seguros, amparados, amados, tocados.
No. Los recién nacidos no quieren siquiera estar en posición horizontal. Quieren dormir en tu pecho, en vertical, meciéndose al arrullo de tu corazón. En horizontal su digestión se ralentiza, vomitan, buchean, cogen cólicos, se asustan, se sienten vulnerables.
No. Los bebés no se acostumbran a los brazos: ya nacen acostumbrados. Desde el principio saben bien lo que es bueno.
No. Los bebés no duermen toda la noche. Se despiertan a cada rato. Para comer y para no comer. Para comprobar que estás a su lado y que los estás cuidando. Para asegurarse de tu presencia, que es su seguridad. Para tocarte y olerte.
No. Los bebés no quieren estar solos. No quieren perderte de vista ni un minuto, quieren estar junto a ti, en el centro de la vida.
No. Los bebés no quieren jugar solos en una tina. Quieren jugar contigo, sonreír, ser atendidos, treparte por encima, gatear por el salón.
No. Los bebés no quieren tomar leche de otra especie. Quieren leche de la suya, de la que sabe a mamá.
No. Los bebés no quieren chupar todo el día un trozo de plástico. Quieren chupar tus pechos, sus manitas, tus dedos… piel humana.
No, los bebés no quieren que los vistas, ni que les pongas tejidos que pinchan, pendientes en las orejas, ropas apretadas, cintas, encajes y otras cosas molestas. Quieren estar desnudos, correr sin zapatos, disfrutar del tacto de la naturaleza en su piel, del piel con piel… contigo.
No. Los bebés no quieren estar quietos. Quieren que te muevas, que los mezas, los arrulles, que andes y pasees, y los lleves contigo. En cuanto pueden, quieren gatear, correr, saltar, explorar, llegar a todas partes…
Sí. Los bebés son curiosos por naturaleza. Quieren y deben tocarlo todo. Incluidas esas cosas que más tú tocas: los mandos, los relojes, los teléfonos, los equipos informáticos…Su riqueza sensorial se desarrolla a partir de ahí.
No. Los bebés aprenden lo que viven. Si siempre oyen “no”, pronto a todo te dirán no. Si a todo tienes miedo, pronto tendrán miedo a todo.
No. Los bebés no son alto-demandantes. Somos nosotros los bajo-tolerantes, los bajo-pacientes, los bajo-disponibles, los bajo-respondedores.
No. Los bebés no quieren que los dejes. Quieren ir contigo a todas partes, eres su ejemplo, su seguridad, su referente, su único universo.
Te guste o no te guste, así son los bebés humanos, primates, mamíferos. Si quieres comprobarlo, tan solo ten uno. Ninguna otra especie desconoce y putea tanto a sus propias crías. Si queremos un mundo un poquito más humano, bien haríamos en comprenderlo.
No son como nos lo contaron. Son infinitamente mejores y más inteligentes. Cualquiera que ve a estas crías diría: ¡qué especie tan avanzada! ¿Y cómo se convirtieron en lo que hay? .
Ileana Medina Hernández.